TRANSMISIONES EN AUDIO DE LOS CULTOS

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Deprimido...

Estoy Deprimido... 

Isaías 61:1

¿Qué dice Isaías 61:1 acerca de Jesús?

Los abatidos son los que están: Deprimidos. Cansados. Desanimados. Bajoneados. Desganados. Decaidos. Etc.

Cuando comenzás a pensar que no hay ninguna solución para lo que te pasa, o para lo que sucede en tu hogar, o te parece imposible poder solucionar determinados problemas, entonces comenzás a bajonearte, a deprimirte.

Mirá lo qué dice Pablo de sí mismo en 2° Corintios 4:9.

Estar destruido es lo mismo que sentirte abatido. Pero derribado no significa destruido. Puedes caerte y quedarte tirado, o caer y volver a levantarte en seguida.

¿En qué situaciones te sientes abatido, deprimido, bajoneado? Por ejemplo:

“Me siento mal por mi cuerpo, por los problemas en mi casa, por las dificultades en el colegio. Por las diferencias con mis padres, por “estar en el medio”. Siento que no me comprenden y me siento mal por esas cosas que todavía no cambian en mi vida. Por esos pecados que me siguen lastimando. Qué se yo, por mil cosas más…”

Todas estas cosas pueden derribarte solamente, o pueden destruirte, abatirte, deprimirte. Todo depende de la actitud que tomés ante ellas.

¡Pero no te desalentés! No sos ni serás el único que se deprime o que se ha deprimido alguna vez. La depresión no es pecado, ni algo terrible, siempre y cuando no se transforme en tu manera de vivir.

La depresión es una señal de alarma que nos dice que hay algo que no esta bien. Que nos advierte que debemos cuidarnos más, o efectuar algún cambio importante y necesario.

Es una oportunidad para que te conozcás mejor. Para que pensés cómo está tu relación con Dios y con las demás personas. Para ir descubriendo si las cosas que hay en tu cabeza son mentiras o verdades. Para ordenar “algunos desordenes”. Para descubrir cuales son las cosas que te están afectando y hacer algo al respecto. Podés aprender mucho, muchísimo, y salir victorioso de ella.